Todos esperamos disfrutar de un día de puro relax y masajes en el spa. Si bien la mayoría lo considera un regalo especial, en realidad existen beneficios para la salud tanto emocional como físico, descomprimiendo y relajando todo nuestro cuerpo. Disfrutar relajándose en el agua ha sido una tradición en Europa durante cientos de años y aunque la mayoría de nosotros no tenemos acceso a fuentes naturales y a centros de spa de lujo que han crecido a nuestro alrededor, todos podemos beneficiarnos de un día en el centro de spa local. Estos son algunos consejos sobre cómo prepararse para el tan esperado día:
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Desayuno ligero
Si es posible, prepara un jugo desintoxicante orgánico compuesto por remolacha sin hojas, una manzana y dos zanahorias. Si quieres puedes agregar las hojas de remolacha al final. Esta es una maravillosa manera de desintoxicar el hígado. Otra alternativa es comenzar el día con un vaso de agua tibia y jugo de limón, descansar veinte minutos y seguir con un desayuno ligero compuesto de ensalada de frutas y un poco de granola orgánica. Evita consumir lácteos ya que estos obstruyen tu sistema circulatorio.
Prepara tu cuerpo
Si tienes que depilarte con cera o afeitarte las piernas intenta hacerlo unos días antes de ir al spa, para evitar irritaciones en la piel. Asegúrete de no utilizar lociones fuertes antes de ir al spa si vas a recibir un masaje, es probable que el terapeuta utilice aceites propios. Un consejo es hacer un ligero cepillado del cuerpo (utilizando cepillo de cerdas naturales) antes del tratamiento ya que así te desharás de la piel muerta de la superficie y favorecerás el drenaje linfático.
En el spa
Si hay una sala de vapor o sauna en el spa, haz uso de ella. Es mejor hacer esto antes de tu tratamiento, como explicamos en un artículo anterior el vapor abre los poros y desintoxica el cuerpo. A la vez, te permitirá relajarte y disfrutar del masaje o tratamiento corporal aún más. Asegúrate de beber unos cuantos vasos de agua después de la sauna y haz uso de la sala de descanso, si hay una disponible.
Después del tratamiento
Asegúrate de darte el tiempo necesario para relajarte después del tratamiento. Retrasa tu reingreso al ajetreado mundo y si el spa te lo permite, aprovecha al máximo el uso de sus instalaciones. Finaliza tu día de spa disfrutando de una taza de té en el área de descanso.
Un día en el spa es una maravillosa manera de juntarse con amigos y ponerse al día, mientras mejoras tu propia salud emocional y física y descomprimes tu cuerpo, separándote de tu programación diaria. Algunos centros ofrecen suscripciones mensuales o anuales con importantes rebajas de precio y ofertas especiales, así que toma partido de ellas.
Asegúrate de darte al menos 1 o 2 veces al mes para darle un descanso a tu cuerpo, descontracturarlo y renovarlo. Intenta hacer del spa, un hábito!
